MANOS A LA OBRA
Luis Zanazzo, joven, inquieto y estudioso músico da un paso importante en lo que hace a su carrera, con este primer disco. El disco - como un libro para el escritor -, es una tarjeta de presentación que permite, además de conocer datos personales del artista, que quien la recibe entre en contacto con la obra del artista.
Creatividad, técnica, oficio, tanto musical como literaria, se anuncian o declaman, pero para que el público conozca fehacientemente al artista falta la grabación que permita escucharlo o el libro para leerlo.
En un primer paso de esta naturaleza son muchos los ejecutantes de un instrumento poco fácil como es la guitarra, que se inclinan por un repertorio con los clásicos – temas y autores -, presuponiendo el umbral del éxito.
Zanazzo, misionero de Leandro N. Alem, se preocupó por algo más: poner de relieve en la placa a sus maestros. Por ello incluye los que pocos se atreven a grabar de la creación de Hugo Latti, su profesor en la Escuela Superior de Música de la provincia, desaparecido muy joven y promesa de gran figura de la música argentina. Lucas Braulio Areco y Jorge Cardoso aportan al CD temas que en las manos de Zanazzo surgen regados por el rocío que vierte el joven guitarrista sobre la idea original, en procura de destacar la musicalidad sinfónica y exuberante como el paisaje de la tierra roja y sus cantarines saltos de agua. Gracias doy por el privilegio de haber podido escuchar las pruebas de este disco y recomiendo a quienes quieran conocer a un promisorio y joven músico local que no se tienten a dejarlo en exhibición en disquerías sino a pensar que debe estar en la colección de los melómanos misioneros.
Esteban Abad (periodista y escritor del periódico Primera Edición)